Eduardo Fuentes Lara analiza Terremoto Sep 2017 MÉXICO

Como se vio el pasado 19 de septiembre del 2017 a las 13:14:40 horas, cuando el terremoto de 7.1 Richter con epicentro en  Axochiapan, Morelos, Latitud: 18.4°. Longitud: -98.72°, Profundidad: 57 km, provocó daños en una región o franja bien definida y la alerta nunca llegó. Según esto es un sismo intraplaca, -“no terremoto”-, ya que según la vieja teoría de subducción, la placa de cocos viajó por debajo de la placa norteamericana, varios cientos de kilómetros provocando una ruptura vertical en la zona de Morelos.

Pues bien, si consideramos que la litosfera tiene aproximadamente de espesor 11 km, entonces la placa referida no debiera, en teoría, tener un grosor mayor a 22 km, por lo que surge la pregunta, -¿Por qué el hipocentro fue a los 57 km?, Como se puede intuir, la teoría mecanicista del choque y ruptura de placas, no es suficiente para explicar en forma lógica, las distintas profundidades de los hipocentros detectados, los cuales y gracias a haber ampliado la red, con las redes regionales sismológicas y su interconexión se tienen más datos en la zona centro del país, con hipocentros todavía más profundos.

Pero respecto a las estaciones para detección temprana de alerta sísmica, sean por microonda o banda ancha, no se tienen ni las suficientes, ni en los sitios necesarios, para formar esa burbuja de aviso, tan necesaria, por la vulnerabilidad de la Ciudad de México y como se pudo ver, de otras tantas ciudades ubicadas en Puebla y Morelos.

Respecto de Oaxaca y debido a que muchos de estos epicentros del enjambre sísmico fueron en el sitio, sería una alerta muy breve, como el ocurrido el 19 de septiembre, y por muy próximo al epicentro, acabarían por ser algunos pocos segundos, pero muy valiosos y avisos de 10 a 15 segundo promedio, para la Ciudad de México, los cuales ayudarían a salvar algunas vidas más, pensando en personas ubicadas en planta baja. En la misma idea, la no revisión de edificios públicos despues del sismo del 7 de septiembre, ayudo a incrementar la VULNERABILIDAD.

El plan original contemplaba tener 150 estaciones para este sistema, pero sólo se tienen 92 a 102, de las cuales la mayoría están sobre la falla de Guerrero y Oaxaca, sin hablar de las que estén inhabilitadas, dejando el corredor Popo-Izta-Puebla-Morelos, fuera de la red. Las estaciones planeadas o en construcción, solo le servirían para alertar a centro-américa. Como se puede apreciar en los siguientes mapas se muestra, el vacío de detectores en la región de estudio. En este sentido, debemos recordar el sismo del 16 de junio del 2013, cuando ocurrió en la zona de Amozoc, y se propuso colocar más estaciones de detección y aviso, pero esto no ocurrió.

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